Tres escalones entre la calle y el ascensor. Para la mayoría de los vecinos no son nada; para quien usa silla de ruedas, empuja un cochecito o simplemente ha cumplido años, son la diferencia entre salir de casa con normalidad o depender de alguien cada vez. La accesibilidad en comunidades de vecinos ha dejado de ser una mejora opcional para convertirse en una de las obras más solicitadas en los edificios construidos hace unas décadas.
En este artículo explicamos qué barreras son las más habituales, qué soluciones existen, cómo se aprueban estas obras y qué pasos conviene seguir.
Las barreras más frecuentes en un portal
- Escalones en la entrada o entre el portal y el ascensor.
- Ascensor que arranca en un rellano intermedio y obliga a subir un tramo de escalera.
- Edificios sin ascensor.
- Puertas pesadas o demasiado estrechas, difíciles de abrir desde una silla de ruedas.
- Cabinas de ascensor pequeñas en las que no cabe una silla.
- Falta de pasamanos, iluminación escasa o suelos resbaladizos.
- Porteros automáticos y buzones situados a una altura inalcanzable.
Soluciones para mejorar la accesibilidad en comunidades de vecinos
Bajar el ascensor a cota cero
Es la solución más completa cuando el ascensor no llega al nivel de la calle. Consiste en prolongar su recorrido hasta el portal, rebajando el suelo si hace falta y modificando el foso. Elimina por completo los escalones y no ocupa espacio adicional, aunque es una obra de cierta envergadura que requiere proyecto técnico.
Rampas
Cuando hay espacio suficiente, una rampa de obra con la pendiente adecuada resuelve el desnivel de forma sencilla y duradera. La pendiente máxima admisible depende de la longitud del tramo: cuanto más larga es la rampa, más suave debe ser. Por eso no siempre cabe, y forzar una rampa demasiado inclinada no soluciona nada.
Plataformas elevadoras y salvaescaleras
Si no hay sitio para una rampa ni es viable bajar el ascensor, existen equipos mecánicos: plataformas verticales para salvar pequeños desniveles y sillas o plataformas salvaescaleras que recorren el tramo sobre un raíl. Su instalación es rápida y apenas requiere obra.
Instalación de un ascensor donde no lo hay
En edificios sin ascensor se estudian tres ubicaciones posibles: el hueco de la escalera, un patio interior o la fachada. Cada caso es distinto y depende de la estructura del edificio y de la normativa urbanística, pero hoy existen soluciones para la gran mayoría de las fincas.
Mejoras complementarias
- Puertas de portal automáticas o de apertura asistida.
- Pasamanos a ambos lados y a doble altura.
- Iluminación con detectores de presencia.
- Pavimentos antideslizantes y franjas de contraste en los peldaños.
- Videoportero y buzones a una altura accesible.
Qué dice la ley y cómo se aprueba
La Ley de Propiedad Horizontal considera obligatorias las obras necesarias para garantizar la accesibilidad cuando las solicitan propietarios en cuya vivienda vivan o trabajen personas con discapacidad o mayores de setenta años, con un límite relacionado con el coste que la comunidad debe asumir. Por encima de ese límite, la obra puede seguir siendo exigible si quien la solicita se hace cargo de la diferencia o si existen ayudas públicas que la cubran.
Fuera de esos supuestos, la supresión de barreras arquitectónicas y la instalación de ascensor se aprueban en junta con una mayoría más favorable que la exigida para otras obras. Cada caso tiene sus particularidades, por lo que conviene que el administrador de fincas confirme el procedimiento y las mayorías aplicables antes de convocar la reunión.
Licencias y trámites
Estas obras afectan a elementos comunes y, a menudo, a la estructura del edificio, así que requieren proyecto técnico y licencia municipal. Si quieres saber qué trámites son necesarios, te lo explicamos en el artículo sobre permisos y licencias para hacer una reforma en Valladolid.
Las deficiencias de accesibilidad se valoran además en las inspecciones periódicas de los edificios. Lo contamos en el artículo sobre la Inspección Técnica de Edificios.
Ayudas y subvenciones
Las administraciones convocan de forma periódica ayudas para la mejora de la accesibilidad en edificios residenciales, que pueden cubrir una parte relevante del coste. Las condiciones y los plazos cambian con cada convocatoria, por lo que lo más prudente es consultar las que estén abiertas en ese momento en el Ayuntamiento de Valladolid y en la Junta de Castilla y León antes de aprobar la obra.
Pasos para sacar adelante la obra
- Estudio previo. Un técnico visita el edificio y plantea las soluciones viables.
- Presupuesto detallado. Con partidas claras para que la comunidad pueda comparar.
- Aprobación en junta. Con la información técnica y económica sobre la mesa.
- Proyecto y licencia.
- Ejecución. Organizada para mantener el acceso al edificio en todo momento.
- Entrega y legalización de los equipos instalados.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto dura una obra de accesibilidad en el portal?
Una rampa o una plataforma se instalan en pocos días. Bajar el ascensor a cota cero o instalar uno nuevo lleva varias semanas.
¿Se puede usar el portal durante la obra?
Sí. Los trabajos se planifican por fases y con pasos provisionales para que los vecinos puedan entrar y salir.
¿Quién paga?
Con carácter general, todos los propietarios según su cuota de participación, también los de locales y bajos, salvo que los estatutos digan otra cosa.
¿Y si en el edificio no cabe una rampa?
Para eso están las plataformas elevadoras y los salvaescaleras, que resuelven desniveles en espacios muy reducidos.
Un portal para todos los vecinos
En JCMV General Reformas estudiamos cada edificio y proponemos la solución que mejor encaja con su estructura y con el presupuesto de la comunidad. Consulta todo lo que hacemos en nuestra página de reformas de comunidades de vecinos en Valladolid.
¿Tu comunidad está valorando eliminar barreras? Contacta con nosotros y te entregaremos un estudio y un presupuesto sin compromiso para presentarlo en la próxima junta.